Dificultad: Para el que en la orquesta siempre le tocaba el triángulo. FÁCIL.
Análisis nutricional: El Mytilus galloprovincialis, no es un señor de Bilbao, no. Es un molusco bivalvo que se cría en las maravillosas rías gallegas, y es lo que, de toda la vida de Dios, conocemos como mejillón. A parte de lo ricos y baratos que son, tienen excelentes propiedades. Por ejemplo, para todos aquellos de corazón delicado, el mejillón ofrece beneficios cardioprotectores, regulando los niveles de grasa en la sangre lo que reduce el riesgo de ataque cardiaco o de muerte súbita. Y sobre todo es una fuente inigualable de Omega tres (sí, ese ácido que no tienes ni idea de lo que es).
De hecho, en 1982 Ralph Holman, como resultado de su (seguramente apasionante) estudio sobre la dieta de los esquimales, descubrió que la baja incidencia de infartos y enfermedades cardiovasculares entre los esquimales estaba estrechamente relacionado con su dieta, muy rica en grasa animal marina (que contiene una gran cantidad de Omega 3).
Así que, si estás buscando un alimento que cuide tu corazón te propongo ¡el mejillón! ;)
Y tras este pareado sin haberlo preparado ¡A COCINAR!